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Rose Scherb: Una vida de servicio

Desde que nuestra institución abrió sus puertas un 21 de marzo de 1970, hemos contado con el apoyo de misioneros de Alemania y Suiza que sirven al Señor con todo cariño entre los más necesitados.

El 10 de octubre de 1970, partió desde Génova (Italia) al Perú un grupo de misioneros provenientes de Alemania y Suiza. Viajaron en barco a un lugar desconocido con el firme deseo de predicar el mensaje de salvación de Cristo entre los pueblos jóvenes de El Agustino.

En este grupo de misioneros se encontraba nuestra amada Rose Scherb. A su llegada a Lima, los recibieron el Dr. Moro y su esposo en el Puerto del Callao.

 

 

Rose Scherb sirvió a Dios en nuestra institución por más de 30 años. Ella se dedicó por completo a la formación y enseñanza a los alumnos; y como Coordinadora del Nivel Inicial.  Sus clases de música eran tan atractivas, que inclusive sus colegas peruanas se integraron a ellas.

Durante cinco años trabajó como Directora para la obra social de la Iglesia Luterana en el Perú “Casa Belén” y luego de ello, regresó a su país.

Desde el 13 de mayo al 13 de junio tuvimos el inmenso placer de contar con su presencia entre nosotros. A pesar que dejó nuestro país hace tres años, el cariño hacia ella está más presente que nunca.

Su visita alegró el corazón de todas las personas que tuvimos el privilegio de trabajar con ella y disfrutar su don de gente. Conoce El Agustino como la palma de su mano y no dudó en visitar a muchas familias gutenberinas.

Muchos alumnos, hoy ex alumnos, padres de familias y colaboradores fueron bendecidos por su generosidad, amabilidad y como muestra de su gratitud, prepararon innumerables reuniones para ella.

La vida de servicio y entrega de la Srta. Rose es un ejemplo para todos pues sigue brindando bendición hacia todo aquel que la conoce.

“Qué alegría para los que
… se deleitan en la ley del Señor
meditando en ella día y noche.
Son como árboles plantados a la orilla de un río,
que siempre dan fruto en su tiempo.
Sus hojas nunca se marchitan,
y prosperan en todo lo que hacen.”

Salmos 1:1-3

 

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